OPINIÓN | 10 errores que debe corregir la MUD en el 2017 — por Luis Aguilar

Sin duda, la batalla política del 2016 por el Referéndum Revocatorio la ganó el Gobierno, quien logró llegar ileso a enero del 2017 y más unido que nunca. Utilizó el diálogo como una anestesia para apaciguar las manifestaciones de calles, dividir a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) e imponer su agenda política para ganar tiempo.
El 2016 debe convertirse en una enseñanza de hechos y errores políticos que no deben repetirse, profunda reflexión y en un periódico de ayer para la oposición venezolana. El 2017 debe ser el año de una verdadera concertación, madurez y relanzamiento de la coalición opositora.
Está claro que cuando la oposición logra estar en su mejor momento político, la estrategia del Gobierno se enfoca en dividirla para desesperanzar, desmotivar y descontentar a sus adeptos. Todo esto con el propósito de desmovilizarla.
Desde Polianalítica mencionamos 10 de los principales errores que la MUD debe corregir en este nuevo año.
1. Dejar de vivir políticamente de la crítica hacia el oficialismo y convertirse en una verdadera alternativa de poder. Desarrollar y presentarle al país su plan de gobierno. Más allá de ser una coalición electoral, tiene que convertirse —en lo tangible— en un proyecto gubernamental viable a corto y mediano plazo. Ir más allá de ser una oposición y pasar a ser una proposición, que de ella emanen propuestas con la finalidad de solucionar los problemas que viven todos los días los venezolanos. Dejar de ser un disco rayado.

2. No solo combatir, sino superar el personalismo político. Capriles, sin el apoyo del resto de los partidos opositores, no puede ser presidente, ni Maria Corina y mucho menos Ramos Allup; por nombrar algunos ejemplos. El ego político y las agendas personales le han hecho mucho daño a la UNIDAD, haciendo que el Chavismo capitalice este tipo de errores que frustran al autodefinido opositor.

3. Hablar y actuar como la mayoría política. En política, cuando eres mayoría es porque impones la agenda en lo político, social y comunicacional. La acción política de la oposición debe traer al chavismo a su terreno, no ir hacia el terreno del chavismo. La MUD debe imponer el género musical.

4. Superar la comodidad de las redes sociales. Existen dirigentes políticos de la oposición que publican no menos de 20 tuits al día para criticar alguna medida del Gobierno o para atacar. Es válido denunciar los problemas del país; sin embargo, es necesario que utilicen las redes para sumar y proponer o, mejor aún, para hacer público su gestión como gobernantes, parlamentarios o dirigentes políticos.

Otra cosa muy importante. Dejen de postear imágenes en Instagram de caminatas en barrios o actividades políticas de hace un mes. Así el mensaje sea muy bueno, los usuarios se dan cuenta que las imágenes no son en tiempo real. Esto les aburre. Aunque Facebook es la red social más frecuentada por los venezolanos, estos no ingresan para saber de política, sino de la vida de las personas que les rodean.

En redes sociales, publicar mucho es tan malo como no publicar. Eviten aburrir a la gente con sus reiteradas críticas hacia el Gobierno y dejen de recordarle todos los días sus problemas. Es verdad que el Twitter, como otras redes sociales, informa y genera matrices de opinión, pero no tumba gobiernos.

5. Consolidar no solo la unidad político-electoral, sino la unidad discursiva. Unos de los principales errores que cometió la oposición en el 2016 fue su incoherencia discursiva. Mientras un líder pronunciaba un mensaje en plena rueda de prensa, otro decía todo lo contrario a través de las redes sociales. Señor, con esto comienzan las divisiones en el seno de la MUD. En este nuevo año, la oposición debe trabajar por mejorar su coherencia y cohesión discursiva.

6. Combatir la improvisación política. La oposición debe tener una sala político situacional o cuarto de guerra conformada por profesionales de las ciencias políticas que tengan la tarea de monitorear y decodificar las estrategias del Gobierno para contrarrestarlas, para diseñar probabilidades de ocurrencia basadas en el entorno político nacional, diseñar líneas discursiva y en fin, ser las mentes maestras de los pasos estratégicos a seguir por parte de la Unidad Democrática.

7. No dejar que se enfríen las calles ni las asambleas ciudadanas en el país. En el 2016, el 87 % de los diputados electos en las elecciones parlamentarias del 2015 dejaron de visitar las circunscripciones electorales que lo eligieron como su representante ante el Congreso Nacional. Una de las principales críticas hacia el diálogo fue que anestesió las manifestaciones de calle cuando los venezolanos las habían convertido en su herramienta para drenar su descontento hacia el Gobierno nacional. Si la fortaleza de la oposición —como mayoría nacional— es la calle, esta debe mantenerla de forma organizada y pacífica.

8. Realizar primarias para elegir a los candidatos unitarios en las elecciones regionales y municipales. El 87 % de las personas que se autodefinen opositores no están de acuerdo con que sus gobernantes o representantes sean escogidos en consenso. Les gusta participar en la toma de decisiones y sentir que su opinión como ciudadano es tomada en cuenta. Si las elecciones primarias fortalecen la naturaleza democrática de la MUD, ¿por qué no desarrollarlas en todos los estados y municipios del país para legitimar a sus candidatos?

9. Promover la alternabilidad del poder —un tema que no le gusta a mucho a los políticos—. Una de las principales líneas discursivas de la oposición venezolana es acusar al Gobierno de sus intenciones de querer atornillarse en el poder. Existen dos gobernadores de la oposición que pretenden repetir su mandato por tercera vez, relanzándose como candidatos en las elecciones regionales, dos secretarios generales de partidos que tienen más de 15 años dirigiendo ese cargo y organizaciones políticas que satanizan las elecciones primarias. Aunque la Constitución permite la reelección indefinida, las elecciones legalizan pero no legitiman. En Política con «P mayúscula» también hay que predicar dando el ejemplo. La Unidad debe darse la tarea de formar y promover a líderes políticos emergentes.

10. Mantener las diferencias a puerta cerrada. Una casa dividida no prospera; los conflictos familiares deben discutirse y resolverse dentro del seno familiar, los vecinos no deben enterarse de lo que pasa en la cocina de tu casa. Una MUD dividida es un regalo para el Gobierno, mientras que una MUD unida es la principal esperanza y ánimo del autodefinido opositor.

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