#VidaFit ¿Tienes hipotensión? Sigue estos consejos de nutrición y ejercicio

#VidaFit ¿Tienes hipotensión? Sigue estos consejos de nutrición y ejercicio

Una de las enfermedades más comunes del siglo XXI es la hipertensión. Pero últimamente es cada vez más común padecer de hipotensión (justo lo opuesto, tensión arterial baja).

Cada vez que el corazón late da lugar a un bombeo de sangre que pasa a las arterias, ejerciendo una determinada fuerza sobre sus paredes (presión sistólica). Y entre latido y latido esa presión disminuye (presión diastólica).

La tensión arterial se puede clasificar en 3 tipos:

Baja: 90/ 60

Normal: 120/ 80

Altos: 140/ 90

Cuando los niveles son más bajos de estas cifras, quiere decir que existe hipotensión.

La hipotensión se caracteriza por la disminución del flujo sanguíneo en determinados órganos (corazón y cerebro principalmente), provocando en ocasiones vértigos, debilidad, mareos y en casos extremos shock (piel fría, pulso débil pero acelerado, respiración irregular, sequedad de boca, dilatación de las pupilas y reducción del flujo de orina).

Tipos de hipotensión:

– Ortostática: Se da cuando tu cuerpo se ve incapaz de regular la tensión de forma rápida. Por ejemplo cuando pasas de estar tumbado a posición de pie bruscamente.

– Mediada neuralmente: Se produce cuando pasas demasiado tiempo de pie, y provoca mareos, pérdida de visión, desmayos y malestar estomacal. Es muy típica en niños y jóvenes.

– Severa: aparece como consecuencia de una pérdida excesiva de sangre que priva al cerebro de oxígeno.

Causas
– Deshidratación

– Exceso de calor

– Práctica de ejercicio intenso en áreas mal ventiladas

– Diabetes

– Insuficiencia cardíaca

– Medicamentos ansiolíticos

– Empleo de diuréticos especialmente en meses calurosos

– Antidepresivos

– Medicamentos para el corazón

– Hipoglucemia

– Exceso de alcohol

Nutrición
– Incrementar consumo de sal en la dieta

– Hidratación abundante

– El ginseng eleva la tensión de forma moderada a la vez que mejora la circulación, proporciona energía progresiva (tipos koreano y americano) y reduce la fatiga física y mental (tipo siberiano).

– La pimienta roja (cayena) o jengibre eleva la temperatura corporal y la presión arterial.

– El espino blanco, además de tonificar el corazón, regula la tensión equilibrando tanto los niveles altos como los bajos.

– El romero eleva la presión arterial progresivamente sin alteración del sistema nervioso.

Actividad física
Al comenzar la actividad la sangre se distribuye sobre todo hacia los músculos activos mientras que a su vez se produce la vasoconstricción del resto de tejidos, por esta razón se favorece el flujo sanguíneo y la llegada de nutrientes y oxígeno a los músculos que están en movimiento.

Para compensar la menor disponibilidad de sangre, el organismo responde aumentando la frecuencia cardiaca, el volumen de sangre bombeado por el corazón y la resistencia ofrecida por los vasos al flujo de sangre. Como consecuencia, aumenta inicialmente la presión arterial sistólica (más comúnmente denominada “alta”).

La resistencia será menor si se trata de ejercicios aeróbicos y mayor si se trata de ejercicios de fuerza o isométricos.

Durante el ejercicio se incrementa el retorno venoso como consecuencia de la constricción de las venas y por la acción de la contracción de los músculos facilitando el regreso de la sangre al corazón.

Por otro lado la presión arterial diastólica (“baja”) suele mantenerse estable salvo que el volumen de sangre requerido por los músculos sea excesivo y el retorno venoso sea insuficiente.

Cuando el esfuerzo deportivo ha finalizado se produce la llamada hipotensión post-ejercicio a causa de la disminución de la actividad cardiaca, aumento de la vasodilatación de los tejidos y la disminución del retorno venoso quedando menos sangre disponible para el cerebro.

Es importante dejar la actividad progresivamente ya que si se finaliza un ejercicio de gran intensidad de manera repentina pueden aparecer mareos o incluso sufrir un síncope o shock.

Su Noticiero 

Join the Conversation