La cuarentena en Venezuela: Abuso policial, imposiciones estatales y mayor precariedad laboral – SuNoticiero
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La cuarentena en Venezuela: Abuso policial, imposiciones estatales y mayor precariedad laboral

Desde los primeros dos contagios de COVID-19 en el mes de marzo, el Gobierno nacional tomó fuertes medidas restrictivas para presionar el cumplimiento de la cuarentena. Esto, sin embargo, ha sido contraproducente para sectores económicos. No ha generado garantías de salud contra la pandemia y por al contrario ha servido para generar mayor control social y violaciones de derechos humanos.

“El abuso policial no se ha detenido a pesar que hay menos gente en la calle”, expresó Marino Alvarado, representante de Programa Venezolano de Educación-Acción (Provea). Desde la organización estiman que en el primer semestre del año ha habido 1.611 ejecuciones extrajudiciales.

Un empleado espera a los clientes en una tienda de fotografía que ahora vende alimentos, debido a la pandemia de coronavirus COVID-19, en el barrio de Chacao en Caracas el 15 de julio de 2020, en medio de la pandemia de coronavirus. – La pandemia COVID-19, que llegó a Venezuela a mediados de marzo y ha infectado a unas 10.000 personas, según cifras oficiales, obligó al cierre del 90% de los negocios en el país caribeño, según la empresa privada Consecomercio. Solo los supermercados, farmacias y otros negocios considerados “esenciales” por el gobierno socialista están exentos de la cuarentena nacional, que se ha intensificado en Caracas debido a la propagación del virus. (Foto por Federico PARRA / AFP)

Desde marzo han registrado detenciones al personal de salud por reclamar mejores condiciones de trabajo, a periodistas como el comunicador Darvinson Rojas y una nueva violación que antes de la cuarentena no existía como lo es la aprehensión de personas “por no cumplir” las normas preventivas de la COVID-19, por lo que son expuestos a trabajos forzados o ejercicios físicos.

El defensor de derechos humanos subrayó que durante este tiempo se ha agravado la condición de las personas, sobre todo de pensionados quienes cobran menos de dos dólares. “Ni siquiera un pensionado tiene la capacidad de comprar un kilo de tomate (…) en términos sociales, uno de los aspectos que más se ha agravado es los ingresos de trabajadores y pensionados, que los somete a miseria y a hambre”, manifestó.

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social ha registrado hasta la fecha 5.811 protestas, de las cuales 3.214 han sido por servicios básicos y 1.086 por la escasez de combustible. “Ha habido un deterioro generalizado en la condición socioeconómica del país”, comentó.

La gente hace una fila para recibir alimentos de una organización benéfica, en el barrio de Carapita, durante la cuarentena nacional debido al brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), en Caracas, Venezuela, 30 de abril de 2020. Fotografía tomada el 30 de abril de 2020. REUTERS / Manaure Quintero

Recomendó al Gobierno atender de forma económica a sectores vulnerables y darle mayor protección al sector salud. “Lo que más necesita el país es inversión en salud pública para evitar que la pandemia se siga expandiendo”, cerró.

Ineficientes medidas y poco control

Según el registro del Gobierno nacional en Bolívar se contabilizaban para el martes 15 de septiembre 2.978 contagios y nueve fallecidos, sin embargo, personal de salud ha fallecido sin ser incluido en dichas listas. Guayaneses además han reportado que las pruebas de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) tardaban hasta 15 días en llegar o en el peor de los casos nunca era entregada.

“Absolutamente deficiente”, así define José Félix Oletta, ex ministro de Salud y epidemiólogo, el manejo de la pandemia en estos seis meses. La poca claridad en el control de los contagios, las escasas pruebas y los nulos informes de epidemiología han encendido las alarmas tanto a la academia como a especialistas.

Para Oletta la información de la pandemia tiene un sesgo político dado las insuficientes pruebas, la centralización de las mismas y el no contabilizarse los diagnósticos de casos sospechosos. “El gobierno se empecina en no corregir y los datos que se ofrecen de la pandemia son insuficientes”, expresó.

El país está en cuarentena más de seis meses. Para el especialista todo se debe a que las restricciones se tomaron de forma rápida y desproporcionada cuando solo había dos casos, y luego se flexibilizó cuando las evidencias epidemiológicas indicaban un incremento sustancial de los casos dos semanas antes.

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